Este año, en su edición número 32, el Día del Patrimonio —organizado por la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación del MEC— conmemora las “Raíces indígenas: pasado, presente y futuro”. La ocasión se presenta como una oportunidad para abordar la temática sobre lo indígena en Uruguay y pensar en las complejas relaciones que el país ha tenido, desde su construcción, en referencia a los pueblos originarios. Con esto en mente, proponemos una recorrida por el acervo del Archivo General de la Universidad para pensar en estas complejidades. Si bien este no es específico sobre investigaciones o grupos particulares en relación a la temática, se encuentran en sus fondos diversos documentos que nos permiten visualizar varios asuntos. Para ello, podemos pensar en por lo menos dos dimensiones: por un lado aquella referente a los propios grupos indígenas —expresada en registros etnográficos y de cultura material de diversos grupos representados—y por otro, la que nos permite poner el foco en las disciplinas, instituciones y actores que contribuyeron a su investigación, así como a las interpretaciones según los contextos socioculturales en las que fueron producidas. En este proceso, podemos identificar fuentes anteriores a la etapa de institucionalización de la carrera de Arqueología en la Universidad de la República, así como otras estrechamente vinculadas a los eventos de profesionalización de la disciplina.
En ese primer período, se destacan dos películas del fondo ICUR (Instituto de cinematografía de la Universidad de la República). La primera, Una aldea makiritare, recoge parte de la expedición del Museo de Historia Natural a la cuenca del río Orinoco, realizada en 1957. El viaje —orientado a la observación, recolección y clasificación de ejemplares zoológicos para el acervo del museo— incluyó la visita a una población del grupo makiritare o dikuana. En esta estancia, se documentaron objetos y actividades realizadas por la comunidad. La película contiene un relato sonoro en el que se describe lo registrado, así como apreciaciones sobre las capacidades de los individuos, su físico, su relación con el “hombre blanco”, entre otros aspectos. Allí se colectaron —mayoritariamente mediante trueque, según participantes de la expedición (Blixen, 1965; Blixen y Klappenbach, 1966)— objetos que hoy se encuentran en la colección etnográfica del Museo Nacional de Antropología.

La segunda, Arte prehispánico, es una realización audiovisual sobre la exposición con el mismo nombre, organizada por la Comisión Nacional de la Unesco en la Biblioteca Nacional en 1960. La película —producida y realizada por el departamento técnico de Cinematografía y Fonografía Escolares y por el Instituto de Cinematografía de la Universidad de la República— muestra la exposición de bienes culturales de diversos países de América. El recorrido, guiado por la visita que hace un niño a la muestra, incluye un espacio dedicado a la prehistoria del Uruguay. El relato que acompaña las imágenes —que incluyen registro de piezas líticas, de hueso y cerámicas— presenta a los “antiguos habitantes” del continente con un “insospechado nivel cultural” y particularmente a esta área como el “núcleo más primitivo del continente”, a pesar del destaque de los atributos decorativos y de manufactura de las piezas. Los nombres involucrados en el desarrollo de la exposición y del guion de su registro audiovisual, Isabel Gandola y Rodolfo Maruca Sosa, son identificados como parte del grupo de pioneros en la investigación y difusión de la prehistoria uruguaya desde la segunda mitad del siglo XX.

En la década siguiente, se produjo un hito que guarda estrecha relación con la creación de la carrera universitaria en Antropología y Arqueología, durante la intervención de la Universidad de la República. Este hecho —del que se conmemora este año el cincuenta aniversario— tiene su antecedente en la campaña de rescate arqueológico de Salto Grande, impulsada por la Unesco ante la inminente inundación del área debido a la construcción de la represa hidroeléctrica. Un documento del acervo del AGU, también del fondo ICUR/DMTC, funciona como un registro privilegiado. Se trata de la película Salto Grande realizada por el Departamento de Medios Técnicos de la Universidad de la República durante su intervención en 1979 y producida por la DINARP. Allí, además de presentar de forma propagandística el impacto de la represa en varias dimensiones, se registra parte del trabajo de una de las excavaciones arqueológicas. Asimismo, se muestran imágenes de las piezas líticas (incluyendo placas grabadas) y cerámicas recuperadas, su tratamiento en laboratorios montados y en expositores.

En esta transición entre diversas formas de hacer arqueología, podemos aproximarnos al archivo privado de Luis Bausero. Si bien su especialidad fue la arqueología clásica, diversos documentos de su archivo recogen su participación en instituciones y actividades académicas y de investigación relacionadas a la arqueología uruguaya. Se encuentran documentos relativos a la Sociedad Amigos de la Arqueología, la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, la Comisión Nacional de Arqueología, así como producción bibliográfica de varios autores sobre la prehistoria del territorio y la herencia indígena en la población uruguaya. En relación al evento previamente mencionado, se destaca su participación como integrante del equipo nacional en la campaña de rescate arqueológico de Salto Grande. Esta relación aparece en su correspondencia con las directoras francesas de dicha campaña, Annette Laming- Emperaire primero y Niède Guidon después. También se documenta su actividad de enseñanza de subdisciplinas específicas de arqueología en otras instituciones o áreas dentro de la Udelar antes de la creación de la licenciatura específica.

Finalmente, en paralelo al crecimiento de las investigaciones sistemáticas y en el marco de un proceso posterior a la salida democrática, comenzaron a intensificarse los movimientos de descendientes de indígenas, que buscaban visibilizar su presencia no únicamente como un asunto del pasado. Los artículos de los diarios La República (1988) y El Día (1989) presentes en el archivo privado de Sylvia Castro, referentes a la comunidad M’bya residente en las islas Filomenas del río Uruguay ilustran una arista del abordaje hacia lo indígena en el presente. De su lectura se desprende ya la aplicación de conceptos propios del relativismo cultural y, por otro lado, las tensiones con mecanismos estatales aplicados a estos grupos.

Este recorrido puede ayudarnos a visualizar, mediante ejemplos concretos, los cambios en los marcos teóricos sobre el abordaje de lo indígena. Desde concepciones evolucionistas que planteaban el asunto como un tema exclusivo de un pasado con poca o nula relación con el Uruguay en tanto país; hasta las aproximaciones desde nuevas perspectivas, y por la acción de diversos actores, tendientes a romper con el imaginario colectivo del Uruguay como un “país sin indios”. También presenta dimensiones para problematizar la forma en que nos aproximamos a la materialidad que podemos encontrar, por ejemplo, en museos u otras instituciones. Conocer los contextos de apropiación o de recuperación de los bienes, así como los marcos en que se generan y las redes de relaciones involucradas, es relevante en un camino de constante crecimiento y revisión sobre la concepción del pasado y del presente.